El proceso francés o indirecto vaporiza zinc metálico refinado y oxida el vapor, dando un producto de alta pureza con tamaño de partícula controlado, que es lo que requieren las aplicaciones de caucho, farmacéuticas y cosméticas. El proceso americano o directo reduce el mineral de zinc in situ y oxida el vapor, dando un material más barato y con más impurezas, empleado donde la pureza importa menos.