Por su peso molecular. Lleva tres cadenas éster donde un ftalato lleva dos, lo que eleva notablemente el peso molecular, y la permanencia del plastificante crece directamente con él. Una molécula mayor está más enredada en el polímero, tiene una presión de vapor mucho menor y difunde mucho más lentamente, por lo que permanece en el compuesto a temperaturas que expulsarían a un plastificante convencional.