Sus ésteres de cera son muy largos, típicamente de C40 a C60, y presentan una distribución de longitud de cadena inusualmente estrecha para una cera natural. Esa uniformidad permite que las moléculas cristalicen en agujas largas, delgadas y muy regulares que se entrelazan con eficacia, de modo que se forma un gel firme con solo un 2 a 3 por ciento de adición, menos de lo que requiere casi cualquier otra cera natural.