La razón principal es el pH de trabajo. El jabón verdadero es la sal de un ácido graso y debe ser alcalino, en torno a pH 9 a 10, para funcionar, y esa alcalinidad hincha y altera la barrera cutánea, motivo por el cual el jabón deja la piel tirante. Los tensioactivos de aminoácidos son estables y eficaces a pH ligeramente ácido, normalmente de 5 a 6, próximo al de la propia superficie de la piel, y además interactúan de forma mucho menos agresiva con las proteínas cutáneas que los sulfatos.