Cargando eléctricamente las partículas de arcilla para que se repelan entre sí. El fosfato adsorbido aumenta la carga superficial de cada partícula, y la repulsión mutua impide que floculen formando una pasta espesa. El resultado es una caída drástica de la viscosidad, lo que permite preparar una barbotina colable con un contenido de agua mucho menor, de modo que hay que eliminar menos agua en el secado y se reduce la contracción.