De los ácidos, que liberan dióxido de azufre gaseoso, y de los agentes oxidantes. El almacenamiento debe ser fresco, hermético y bien ventilado; además, la forma en disolución se oxida lentamente a sulfato en reposo, por lo que su vida útil es limitada. Conviene comprobar la concentración antes de utilizar material que haya estado almacenado durante un periodo prolongado.