Porque el plastificante se va. Está retenido físicamente, no unido químicamente, de modo que migra poco a poco a la superficie, se evapora o es extraído por contacto con aceites, grasas o disolventes. Al caer el contenido de plastificante, las cadenas del polímero ya no pueden deslizarse unas sobre otras y el artículo se vuelve rígido y finalmente quebradizo.