Las calidades de laminación son más blandas, más pegajosas y de menor punto de fusión, y se usan donde el objetivo es la adhesión y la flexibilidad, como en laminación, recubrimientos y adhesivos. Las calidades de endurecimiento tienen mayor punto de fusión y son más firmes, y se usan para elevar el punto de fusión y la tenacidad de una mezcla. La distinción es de grado dentro de un rango continuo, no de dos materiales distintos.