Se utiliza por sus constituyentes fenólicos e iridoides asociados a la actividad antioxidante y por su larga tradición en el cuidado de la piel de Asia Oriental, lo que respalda tanto el posicionamiento como la función. El uso habitual es del 0.1 al 5 por ciento, añadido a la fase acuosa durante el enfriamiento. Como con todos los extractos botánicos, debe evaluarse su aporte de color, ya que el material obtenido del fruto puede teñir una base clara.