Funde a solo 38 a 42 grados Celsius, el punto más bajo de las ceras vegetales habituales para velas. Un pilar autoportante debe soportar su propio peso y resistir una sala cálida, y una cera tan blanda se deforma y pierde la forma. Por ello la cera de coco es una cera para vela en vaso, y cuando se desean sus propiedades en un formato más firme se mezcla con una cera de mayor punto de fusión como la de soja, la de colza o la cera de abeja.