La diferencia está en el único grupo etanol. Las moléculas de monoetanolamida son más pequeñas y regulares que las de dietanolamida, por lo que se empaquetan en una estructura cristalina ordenada y forman un sólido ceroso, mientras que la dietanolamida, más voluminosa, no puede empaquetarse así y permanece líquida. La consecuencia práctica es que la cocamida MEA debe fundirse e incorporarse al lote, en lugar de simplemente bombearse y agitarse en frío.