Gafas de protección química contra salpicaduras o pantalla facial, guantes resistentes a álcalis y ropa de protección que cubra la piel expuesta. La sosa cáustica provoca quemaduras graves y, a diferencia de los ácidos, apenas produce dolor inmediato mientras penetra en el tejido, por lo que el contacto puede ser más lesivo de lo que parece al principio. Debe disponerse de lavaojos y ducha de seguridad de acceso inmediato en el lugar de manipulación.