Porque el cloruro corroe el acero embebido. Es el acelerante de fraguado clásico y más eficaz, pero los iones cloruro penetran en el hormigón y destruyen la capa pasiva de la armadura, provocando una corrosión que expande y desconcha el hormigón. Donde hay acero se emplean acelerantes libres de cloruros, como el nitrato de calcio o el acetato de calcio.