En seco, en una zona dedicada, alejado de fuentes de calor, combustibles, materia orgánica, embalajes inflamables y productos químicos incompatibles. Es un oxidante fuerte: no arde por sí mismo, pero aporta oxígeno que intensifica notablemente cualquier incendio. Las cantidades almacenadas, la seguridad y el registro documental están regulados en la mayoría de las jurisdicciones y esos requisitos deben cumplirse.