Como material sólido en terrones, triturado o granular, y como solución líquida, normalmente en torno al 8 por ciento de Al2O3. El líquido es más fácil de dosificar con precisión y evita equipos de disolución, pero cuesta más de transportar porque en su mayor parte es agua. El sólido conviene a instalaciones con equipos de preparación y consumo elevado.