Porque su cabeza hidrófila es un anillo de azúcar unido mediante un enlace acetal, en lugar de una cadena de óxido de etileno. Los no iónicos etoxilados convencionales dependen de los puentes de hidrógeno entre esa cadena y el agua y, en medio muy alcalino o a temperatura elevada, precipitan por efecto salino y se separan. La cabeza de azúcar no es sensible a la temperatura del mismo modo y es estable frente a álcalis, de modo que el APG permanece disuelto y activo.